miércoles 6 de enero de 2010

PAPA NOEL VINO EL VEINTISÉIS








Mi mejor manera de darte las gracias.






Intentó venir el veinticuatro, quiero decir que su intención fue dejarme el regalo más importante esa noche pero no andaba yo con moral para visitas, ni siquiera una tan ilustre, pero ignoraba su verdadera identidad.


Llegó a mí disimulando, nada me hizo pensar que tras aquel tipo misterioso, más delgado que orondo, de cabellos más canosos que blancos, de tímida sonrisa más que de sonora carcajada, con elegancia felina más que humana torpeza… estaba realmente papa Noel, el que este año recién acabado se hizo cargo del servicio navideño de mi ciudad.


Llegó días antes, como llegan ahora la mayoría de los sujetos a mi puerta, vía internet. Me dejé llevar, aposté por un hombre más maduro, me apetecía el cambio de tercio, esperaba más acierto en mis nuevas relaciones con el sexo masculino y en cierto modo así fue.


Su talante era pausado, más de oyente que de parlante, sereno en sus conversaciones, dejaba una paz y otros puntos de vista diferentes a los míos, apasionados y combativos… me sentó bien su manera de ver las cosas. Éramos absolutamente diferentes, yo no me escondo, él se escabullía, yo disfruto dejando huella, él se jactaba de no dejar rastro.


Pero este papa Noel era más lascivo que pasivo, más morboso que bonachón. Si bien, dejó en mi casa varios regalos, como corresponde a la magia navideña, música, comida, alguna enseñanza con el Word, cenas íntimas… sin embargo su mejor presente resultó ser él.


Sólo cuando se ha marchado he descubierto quien era en realidad, papa Noel, diferente envoltorio pero mismo fondo. Cuando me abordó cerca de la puerta y una vez más selló mis labios con un beso apasionado, no pude adivinar que iba a ser el último.


El veintiséis, no me resistí, días antes tampoco, pero esa noche llenó mi cama en toda su extensión aunque sólo de manera hermosamente figurada y fue hasta bien entrada la mañana; esta vez vació sus sacos mágicos en mí, el placer ocupó lugares desiertos de caricias durante algún tiempo, la felicidad, efímera siempre, me pareció infinita. Sus ojos, más que del buen hombre gélido del Norte, parecían del mismo diablo cuando descubrían una vez más mis generosos pechos, cerraba mis ojos porque sentía miedo al enfrentar los suyos. Su cuerpo ardía y me quemaba como si viniera directamente del infierno.


Fue, posiblemente su presencia el regalo que no pedí y que en bendita hora llegó. Pero todos los obsequios tienen su lado malo, el suyo fue su brevedad, no supe ver en sus palabras que partiría… cuando menos lo esperara.


Aún están frescos los recuerdos, su rostro puedo dibujarlo en mi mente, todavía, pero conforme nos adentremos en este año, su dulce aroma se hundirá al fondo de mi memoria donde hay ya demasiados espectros...

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domingo 3 de enero de 2010

CONFIDENTE ETERNO







Para aquellos que llegaron,
apenas estuvieron
y rápidos se marcharon.













Nunca estoy preparada para tu marcha,

huida en la noche, arropado

por sombras que te antecedieron.


Encarnas el confidente eterno,

continúo, sosegado oído, desconocido;

llegas con un nuevo, flamante rostro,

atado a otro cuerpo diferente...

otra voz viste tus palabras,

pero te reconozco, eres tú.


Tus visitas me mantienen,

pese a tu disfraz, siempre te impregna

el aroma de la confianza,

me dejas vaciar las arcas de mi pena,

desahogar esta alma que

cree no soportar más decepción.


Pero jamás espero tu partida, inesperada,

siempre congelas, hielas mi sonrisa...

una y otra vez me dejas sin previo aviso.



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viernes 1 de enero de 2010

ALIGERANDO

2010. Aligerando la maleta.








Recién entrado el nuevo año, haciendo planes una vez más para estos trescientos sesenta y cinco días venideros…

Empiezo aligerando, dejando atrás aquello que me hizo mal, aquellos que me dañaron en mayor o menor medida. No merece la pena dejar los nudillos en puertas que nunca se abrirán, no hay por qué buscar a quien emprendió la huida y puso tierra por medio.

Así que intento superar lo antes posible las decepciones, olvidar y continuar el camino. Hace mucho tiempo que me gusta desechar en casa las cosas inútiles, tantos cacharros que se guardan y nunca se necesitan. Hace unos días, volví a pasar revista y me deshice de varias piezas que no he usado nunca.

Quisiera aleccionar mi memoria para que haga lo mismo, de hecho lo hace, no soy persona de pensamientos nostálgicos, pero me gustaría que el espacio que ocupan en mis recuerdos algunas personas… desapareciera más rápido, pero entonces pecaría de inhumana y no sería tan sensible, pero cómo me gustaría.

Tengo que aguantar hasta que el paso de los días diluya y difumine recuerdos y semblanzas, no tardará en llegar la mañana que tenga que hacer un verdadero esfuerzo por recordar a alguien en particular.

Pero siempre, mantengo en mi mente los buenos momentos, las enseñanzas, que todo aquel que conocí dejó en mi piel, mi alma no ignora lo bueno, todo el mundo nos aporta algo bueno, hasta las personas más nefastas, incluso las más simples nos dejan un pequeño tesoro.

A mí me gustaría sin embargo, si es que no sucede así, que quienes no supieron valorarme tampoco sepan recordarme. No me gustaría permanecer en el recuerdo de nadie que me haya lastimado ni siquiera por remordimientos, lo mejor sería que mi presencia fuera inexistente, que nada quedara de mí, ni lo mejor, ni lo bueno que pude darles. Ni el recuerdo del sabor de mis labios, ni la luz de mi mirada, ni el calor encendido de mi cuerpo cuando ama… nada.

Toca aligerar la mente y buscar o esperar lo que la vida me depare.


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jueves 31 de diciembre de 2009

UNA ILUSIÓN ROTA... UNA ILUSIÓN NUEVA




Nada parará su avance.









Cuando regresen, entrarán a su habitación esperando que ya esté arreglado... pero no será así y no sé cómo explicárselo.

Tampoco como les diré que desapareciste sin dejar rastro, que llevaban muchísima razón cuando hace días me decían que los adultos complicamos mucho las cosas.

No sé aún que palabras coger para que no se decepcionen en exceso, ¿Pero como hago para hacer que crean en las personas cuando yo ya no creo? ¿Cómo les digo que hay palabras que se dicen a la ligera y sin nada tangible que las respalde? Si nuestra situación fuera otra, nada de esto habría pasado, no me tendría que agarrar a cualquier zalamería vana, cuando estas cosas se arreglan con dinero... pero no hay dinero. No me vería obligada a arriesgar sus ilusiones, para que pase esto, hoy se les romperá esta ilusión pero les daré otras... y otras, de la manera que sea, conseguiré que tengan lo que hoy no tienen.

No quiero que a edad tan temprana pierdan la fe, quiero que aún no sepan lo que la vida depara, seguramente, ellos tendrán mejores experiencias que yo y por eso lucharé siempre, por que se relacionen, acepten a los demás como son y piensen que si alguna persona los ignora u olvida... no pasa nada, hay que seguir viviendo, lo importante son ellos.

Así que esta noche, última del año 2009, los tres cenaremos y nos reiremos de todo, porque nos queremos y nos tenemos los unos a los otros, estamos sanos y somos capaces de superar... todo.


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miércoles 30 de diciembre de 2009

INDIVIDUOS





FUE INEVITABLE.












Fue inevitable:
el efecto del espejismo
me atrapó, subyugada
por un falso encantamiento...
vislumbré fastuosos castillos
donde no había más que ruinas.

Divisé hombres, de cerca
sólo hallé individuos,
de su talla humana...
algunos sólo tenían dinero,
los menos ofrecían caricias efímeras,
otros carecían de todo.

Se pierde como agua
derramada, la amistad,
se olvidan apresuradamente,
palabras de amor encendido...
se evapora la fe entregada
y la confianza depositada, cesa.


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SIN DEJAR RASTRO

¿Quién puede saber por qué actúan de una determinada manera las personas?
No sé pese a lo repetitivo, aún no sé la razón.
En cualquier caso... siempre espero el viento de cara, aguanto estoicamente en el páramo donde
pasan, descansan y de donde parten... sin un adiós.













Sin dejar rastro... marcaste huella.











Sigilosamente me alcanzaste,
supiste de mí y yo de ti... apenas.
hoy no sé ni tu nombre,
entraste en mi pequeña morada
y ni sé dónde vivías.

Entre besos dominantes,
sobre los cuerpos ardientes,
con la prisa de ávidos dedos
apreté mis labios buscando melodías,
derramaste copas blancas.

Una despedida que va a ser eterna,
olvido instantáneo que mandas
imperar sobre todo y sobre mí,
sin dejar rastro...
pero dejando una dolorosa huella.



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lunes 28 de diciembre de 2009

EL RECUERDO VUELVE CONTIGO (A J......)



He entrado en el Messenger como te prometí, he visto que estabas desconectada pero a cambio he podido ver una imagen que no se me va de la memoria.

La tengo marcada a fuego, por muchos años que dure, nunca olvidaré el momento en que te conocí, nuestro primer beso, y como introduje mi mano por debajo de tu blusa azul y alcancé a tocar esos dos montes de placer... jamás se me olvidará como los tocaba, como un niño toca sus juguetes de la noche de reyes, como presumías de cómo te flotaban en el jacuzzi, como te subías encima y veía ese balanceo...

Aún pienso que todo fue un sueño o quizás mejor que fuimos actores de un cuento, como el que tú te inventaste cuando estábamos en tu cama y yo te poseía por detrás y sujetaba el balanceo de tus pechos hasta que echaste a reír... Esa risa, cuanto añoro esa risa, cierro los ojos y te veo riendo, moviendo la mano y mordiéndote con suavidad tu dedo, cuantos recuerdos.

Muchas gracias... Gracias por esos momentos que me regalaste, por hacerme subir a la gloria y por enseñarme que la imaginación es el mayor afrodisíaco, pero gracias a ti, no tengo que imaginarme nada, solo cerrar los ojos y recordar, recordar, recordar.

Soy consciente que jamás volveré a tener tu cuerpo entre mis manos, a tocarte los pechos, acariciarte el pelo, a comerte a mordisquitos los pezones, a tenerte encima, ni debajo, pero déjame soñar... Solo te pido un favor, que no tienes por qué concederme, solo te pido verte de vez en cuando, charlar, tomar un café, poderte desear lo mejor y darte dos besos como buenos amigos. Se que quizás soy egoísta y pido mucho, sé que mi cabeza siempre manda sobre el corazón y sé que es mi cabeza la que lucha contra él y de haber ganado siempre no estaría escribiéndote.

Te deseo lo mejor para ti y que el año que viene seamos un poco más ricos, porque alguien dijo que la riqueza del hombre se mide por sus amigos, así que quiero darte las gracias por ser parte de mi fortuna. Besos tu amigo .......






He leído varias veces tu correo. Me hacía falta hoy algo así, así que te lo agradezco y espero que no sea una inocentada. De todo lo que tú me dices... yo más.

Hubiera firmado un pacto con el diablo cuando te conocí, para haber perdido unos años hasta llegar a tu edad y ser, la chica que yo pensé te merecías. Luego, me di cuenta que de haber tenido tu edad no me habrías hecho ni caso, muy probablemente.

Tú sí que eras el sueño que cualquier mujer pueda desear, yo tampoco he olvidado absolutamente nada de nuestros encuentros, era yo la envidiada y no tú. Eras como un ángel, con esos cabellos rubios, esos labios carnosos que sabían llenarme de tanta pasión que jamás he podido olvidar y que he buscado en otros labios... esa manera de amar, de acariciar, de hacerme sentir deseada hasta el último momento.

Y me halaga, que hoy pasados varios años aún me escribas, cuando puedes tener a la mujer que se te antoje, yo sé que a tu paso, volverán la cabeza, te observarán como yo lo hacía, pensando que no eras más que el producto de mi imaginación. Era yo quien tenía que agradecer que llegaras a mi vida, de alguna manera me diste la seguridad y la felicidad que necesitaba... pero era imposible no enamorarse de ti, resistirse a tu encanto y no pensarte a todas horas, llegaste a ser una amarga tortura.

No pude evitar amarte, no pude, pese a tu juventud te mostrabas tan maduro, lo tenías todo y me lo diste a mí en aquellos encuentros nocturnos y fugaces, eso fue el mejor regalo y el peor veneno. Tardé en tenerte distante de mi corazón pero nunca de mi memoria, jamás. De igual manera, siempre fui consciente que era algo imposible, no sólo te amé, también te quería y por ello no habría intentado llegar más lejos de lo que llegamos.

Amantes, amantes que vivieron algo hermoso, puntual, gratificante. Y créeme que si hay hombres que recuerdo, estás entre ellos, seguramente entre los primeros. Porque me diste algo que yo ya no podía tener, tu juventud, la tersura de tu piel, tu vigor, la pasión que no sabe esperar, que no piensa... el brío juvenil.

Así que la deuda es mía y no tuya... es mía y hasta el fin de mis días.


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DEBE SER VERDAD





La crueldad me visita con distintos rostros,
debo pagar lo que he hecho no sólo en esta
vida, también en algunas más...
pero no creo tener tantas cuentas
que saldar, no lo creo.







Debe ser verdad que no soy buena persona,

Que no tengo buen fondo,

Mi corazón es oscuro y retorcido,

Mi alma negra… negra.


No soy excelente mamá, debe ser verdad,

Hija ejemplar y abnegada,

Hermana amiga y cariñosa.


Debe ser verdad que no he sido amiga fiel y leal,

Amante entregada, enamorada,

Conocida amable y simpática,

Vecina solícita y servicial.


Pero yo sé que no lo es, no es verdad,

Sólo hay dos realidades,

Una total, no soy una hija ejemplar…

La otra sería mejor madre, pero cometo errores,

Estos son los únicos tormentos que me afligen.


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DEFUNCION DE LA FE Y LA ESPERANZA



Hoy, día de los Santos inocentes...
quiero que me saquen de esta lista
que no engroso por santa,
sino por inocente.

























Arrastro por mi tortuoso camino de existencia, cualquier resquicio, paquete o regalo recibido.

Años de niñez llenos de sencillez y estrecheces que no aprecié como tales, de aventuras que parecían tan enormes siendo tan pequeñas, caritas infantiles que ocupaban tantas horas de sueños y juegos, tantos cuentos no leídos, tantos castillos imaginados…

Años de juventud llenos de fuerza e ímpetu a la par que de desconocimiento del código salvaje de las relaciones humanas, sensualidad exhibida y cariño suplicado, cacerías donde cazaba y persecuciones donde era la presa a abatir…

Años treinta, de relativa y aparente felicidad conyugal y éxito profesional, viajes veraniegos donde llenar la retina del verde norteño, rutina, distanciamiento…

Años treinta y tantos, maternidad y libertad ansiada, conseguida a un alto precio, tranquilidad y risas infantiles que no quedaron mudas por una mala convivencia matrimonial, estrecheces económicas, ausencia de caprichos…

Años cuarenta, batiburrillo de amores importantes, de decepciones superables, de soledad elegida, de aislamiento obligado, de esperanza renovada y de fe perdida, de monedero escaso de monedas…

Asisto serena y complacida a la defunción de mi fe y al óbito de mi esperanza, creo que ya no perderé más mi aliento por llevar a las urgencias de los espíritus a estas dos señoras, falsas y embaucadoras que me han llevado al abismo existencial del que no veo como salir… aunque sé que saldré. Dejaré que exhalen su último aliento, echaré sobre ellas toda la tierra estéril que me vendieron como fértil, fútil negocio que nunca debí aceptar, todas las flores que quedaron marchitas en tantos rincones olvidados, en los recovecos de mi ser. Por ellas, fue por ellas que florecieron jardines engañosos en mi alma, fue por ellas que el amor pasó por ser real ante mi corazón y no el simple espejismo que fue. Por estas dos nefastas damas tan alabadas por la humanidad y tan nombradas, dejé las puertas de mi casa abiertas infinidad de ocasiones, así como abrí mis brazos y mi corazón a viajeros que decían llevar en sus maletas la dulce y plácida amistad cuando no llevaban nada, amor intenso y fiel, nunca llevaban nada… pero todas las veces lo parecía.

Fue por ellas que una y otra vez, creí, confié... ya no estarán.



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sábado 26 de diciembre de 2009

BOLSILLOS ROTOS

Me ha dado por mirar atrás y rescatar del recuerdo una morbosa experiencia, siempre he creído que no se podían controlar los sucesos que nos acontecen, sales de casa una tarde con unos propósitos y cuando regresas has vivido situaciones que no habías imaginado ni remotamente.








Eso sucedió una tarde de san Isidro, hace muchos años, cuando tenía unos cuantos menos, dieciocho años y virgen, desconfiada y soñadora, tímida y ardiente, así era en aquella época. En aquellos años era difícil disponer de ciertas prendas, los tanga sólo los usaban las mujeres de mala vida, así que para presumir de un redondo trasero que no tuviera marcas apreciables con el vaquero tan ajustado que me lo tenía que abrochar y subir su cremallera acostada en la cama, simplemente no usaba bragas, aún más, recortaba los bolsillos para que ni ellos evitaran ver mi cuerpo sensual y sexy.

Salía con un ayudante de cocina más aficionado a la bebida y los porros que a las mujeres y el sexo, fui yo quien le pidió salir y pagué por ello, fue un tremendo error que me hizo mucho de sufrir. Después de unos meses escasos en que era yo quien le llamaba y quien pagaba casi todo en nuestras salidas, ya que sólo su sueldo mantenía a su familia, me dijo que lo dejábamos, pero el cabrón me lo dijo a mí, no a sus amigos, así que sin yo saberlo, para ellos seguía siendo la novia intocable aunque me comían con los ojos cada vez que nos juntábamos.

Era una chica con un físico generoso en curvas, mi pecho destacaba por su exuberante tamaño y yo explotaba esa circunstancia, usando yerseis de perlé que marcaban mis dos encantos, así como ajustando mi cintura que era estrecha. Usaba camisas que anudaba en vez de usar sus botones, en fin que sé que provocaba, sí lo sé, lo hacía consciente pero sólo insinuaba más que mostraba.

Aquella tarde resultó soleada y calurosa, no llevaba más que mis vaqueros negros y una camisa estampada en tonos azules y dibujos de aquella temporada, un botón de más desabrochado, que sólo al inclinarme dejaba ver mis senos fugazmente. Ya que me podía considerar soltera y sin compromiso, estaba dispuesta a tener “algo” con el amigo de mi ex que más me gustaba. Más que guapo tenía cara graciosilla y era muy, muy amable conmigo, alto y espigado, a mí me ponía, vamos que sí.

Y nada más vernos, aunque había más gente de la panda, incluido mi novio que ya no lo era pero que aparentemente lo seguía siendo… dejó claro que quería “Tema”. Su mirada me quemaba, sus oscuros ojos posados en mi escote, sentía que hablaban como sólo hablan cuando a su dueño le invade el deseo.

En un determinado momento, yendo ya mi ex algo cargadito, su amigo por una tontería le dijo: -Dale, dale bien…- Busqué sus ojos y ya no me quedó duda, estaba más que receptivo para lo que unas horas más tarde iba a suceder. Reconozco que estaba muy excitada, aquel día dejé en casa mi timidez y me dije que iba a ir a por todas.

En pleno auge de la movida madrileña, aquel día había concierto en el paseo de Camoens. Nos encaminamos hacía el parque del Oeste para hacer tiempo y nada más adentrarnos en él… mi ex se extravió del grupo, le perdí de vista, ya iba de porros y cerveza bien servido así que me preocupé, pese a que ya no tenía nada con él, era consciente de que tenía un problema serio con la bebida y que ni él ni sus padres lo querían reconocer. Pero sus amigos me dijeron que ya aparecería y seguimos andando hacía la zona donde estaba el escenario, para estar cerca y ver mejor la actuación. El gentío joven fue acudiendo y en poco rato estaba la zona ya completita y el ruido de los coros improvisados denotaban la impaciencia porque aparecieran los artistas, en este caso Ñu y otro grupo heavy de telonero. Yo iba entre las chicas pero no dejaba de gastar bromas al chico que había puesto en mi punto de mira, que tampoco se cortaba; él me seguía el rollo y no me lo podía creer, pero sabía que mal se tendría que poner la cosa para no acabar rozándome con él. Y roce hubo, ya te digo que hubo.





El grupo apareció y su música cañera calentó aún más el ambiente, no me gustaban las aglomeraciones y me sentía un poco asustada hasta que le sentí detrás de mí, rodeada por ambos lados por otras amigas, me daba un poco corte que pudieran darse cuenta de algo pero cuando se arrimó lo suficiente… dije, “Pasando de ellas”. Se arrimó y me arrimé, como era más alto que yo, empecé a notar un algo duro a la altura de mi cintura y supe que estaba pero como estaba él también, calientes ambos, nos apretamos intentando que no se notara, como había más personas quise creer que no se apreciaba nada, más que lo que ambos notábamos.

Casi confundidos el uno con el otro, ya era difícil contenernos más, me susurró al oído que nos marcháramos pero no me atreví, en cambio decidí meter unos cuantos grados más de subidón. Llevé sus manos a mis bolsillos, no entendía bien que pretendía hasta que las empujé dentro… y descubrió que no existían los bolsillos y en vez de tela se encontraron la piel de la parte alta mis muslos, fue brutal su respuesta. Sus manos se deslizaron ávidas hacía abajo y hacía el centro y al llevar al vello de mi pubis creí que acabaría eyaculando en mi espalda. Contenidos a duras penas por la situación, él no pudo más y abriendo mi sexo con ambas manos, siempre introducidas en los falsos bolsillos de mi ceñido vaquero, me alzaba y me embestía a la vez que de manera salvaje intentaba llegar a la entrada de mi vagina con sus largos dedos, pero para ello me habría destrozado el pantalón. Yo también estaba bordeando el éxtasis, nunca había sentido un morbo similar, la excitación nos superaba y estaba tan mojada que le hice caso y nos apartamos discretamente hasta desaparecer entre los arboles alejándonos de la concurrencia.

Cuando pensamos que la distancia era adecuada, se tumbó en el suelo y me suplicó con la voz entre cortada que hiciera con él lo que quisiera. De repente me vi con el chico que tanto deseaba a mi disposición y me llené de pánico, era virgen, nunca había intimado con un chico y la única vez que había visto hombres desnudos era en las pequeñas revistas porno que una tía se traía de sus viajes a Alemania, escondidas en cojines y que mi prima mayor, nos enseñaba a su hermana y a mí, para que supiéramos lo que había.

Así que me invadió la indecisión y el miedo de la inexperiencia… y aunque parezca increíble, me fui, me fui sin tan siquiera habernos besado, nada, sólo me atreví a pasar la mano sobre su abultada bragueta mientras permanecía tendido entre la hierba y me di cuenta que allí había un miembro viril bastante largo, más miedo aún, aún peor cuando los fuegos artificiales iluminaron el parque y vi que había muchas parejas en la misma faena que nosotros.

Ya apenas una llamada días después, por mi parte, que fue corta por la suya y que dio por culminada la experiencia tan altamente morbosa como de fin decepcionante. No hemos vuelto a vernos jamás y rememoro a menudo aquella tarde calurosa de san Isidro… preguntándome si él guarda celosamente su recuerdo… como lo hago yo.



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jueves 24 de diciembre de 2009

TE VAS... 2009




Este año se llevó muchas cosas que adoraba, alguien quiso dejarme sin mis más profundas ilusiones, alguien se llevo la ilusión que me mantenía en la esperanza, ambos me querían... pero ninguno me amaba. Pero siempre queda algo en mi granero, cuando no aparecen gentes de gran corazón que me dan en un día lo que no me dieron en años, que me ayudan en mis vicisitudes económicas. Las decepciones se diluyen y no negrean mi alegría, por el contrario las pequeñas satisfacciones cuajan de lucecitas mi pequeño firmamento y cuando quedan pocos días para despedir este año, aún vivo...

Este año tuve la mejor pareja de mi vida, tan efímera como inolvidable, también tuve que renunciar al amor más adorado, más pensado, más ansiado. Dos amores y de ambos no queda nada más que el recuerdo que no dejaré que me machaque.

Vivo con la pena de mi sangre perdida, ya sé que irrecuperable, respiro con la bendición de las vidas de mi sangre, esencias de mis entrañas que todo lo llenan, que me roban el alma con sus miradas, eso es más que suficiente para vivir un año más.

En este universo diminuto tengo el amigo para siempre y los que brillan a distancia geográfica, la fuerza de mi ser que aguantará lo que el destino me depare, amigos recién llegados que se hacen un hueco, tengo la madre universal que me tiende su voz a medio gas cada día, espero que por mucho tiempo.

La música que me deleita y la musa que según le viene en gana me inspira para escribir. La historia para desgranarla y dejar que me empape de su experiencia apasionante. Y de vez en cuando, la luna, que tanto me gusta contemplar desde mi ventana, incansable, cautiva de su luz.

Tengo tanto... que nadie se atreva a decir que no tengo nada.




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SEMPITERNA VAGUEDAD



MAREMÁGNUM DE SENSACIONES,


UN REMOLINO DE PENSAMIENTOS


QUE ME MORTIFICAN,


COQUETEO CON LA OSCURIDAD


Y ME PONGO A SALVO DE LA LUZ DIURNA,


NO SOPORTO LA FRIALDAD HUMANA,


SU INTENSA FORTALEZA,


GOLPEANDO MI DESNUDO CORAZÓN


EN ESTA SEMPITERNA VAGUEDAD,


ESTE PASEO POR LA NADA,


BUSCO LA NEGRURA Y ME AVENTURO


ESPERANDO QUE ME ENGULLA,


DESEO LA SOLEDAD MÁS ABSOLUTA.


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